“¿Te apasiona la muerte?” Lo ha preguntado de buenas primeras, para romper el silencio de la madrugada, para aclarar el vaho azul que me rodea después de la gloria. Descansa boca arriba, cruzadas sus manos detrás de la cabeza, los ojos mirando algo entre el techo y nuestros cuerpos que parece serme ajeno y tan propio a él.
“La vida es la angustia de buscar la muerte en cada instante, en cada infinito instante del placer que te aniquila. Ansío y temo sin pausa esa muerte que me llega cuando dejo de existir en tu azul, en tus ojos cerrados, en tu cuerpo caliente, en tu vida entregada en el orgasmo”. Lo suelto sin pensarlo, aún resucitante, y mi lengua recorre su costado, tratando de calmar mi sed de amor en las gotas de su cansancio.
Enlazas el Eros y el Tánatos como se ha hecho desde que el tiempo es tiempo, posiblemente por eso puedes crear imágenes tan intensas como la que has descrito.
Un placer
Dicen que el orgasmo es lo más cercano a la muerte. Después, nada... El retorno a la rutina o la imposibilidad de volver. ¿Cómo eres, Julia? Te imagino pelirroja pero con el pubis muy oscuro.
Arca, el placer es mío, minuto a minuto, en la muerte y en la angustia de buscarla.
Antonio, qué comes que adivinas? Acaso me has visto en alguna otra vida?
Abrazos de gozo.
Dicen que nacer es empezar a morir, pero es una frase un tanto aséptica, ¿no? Lo que importa es lo que hay en medio, por ejemplo, una lengua en mi costado.
No es la comida, es algo que tiene que ver con la muerte diaria que es, para mi, el dormir. Soñé en una persona de ojos claros que se tenía el pelo de rojo y que iba a hacerlo también con los vellos que cubrían su sexo. Siempre he sentido una obsesión por el pelo rojizo. Extrañamente, sin embargo, la observé enseguida rasurándoselo... Nunca supe, con certeza, si era un hombre o una mujer, porque desperté cuando me acercaba a ella, a esa persona. Todo olía a chocolate. En ese momento eyaculaba con fuerza, al lado de mi esposa, que dormía sin sobresaltos. ¿Te estaba soñando a ti, Julia? ¿Será eso posible? ¿O es mi verdadera naturaleza de pajero la que se libera en la muerte-sueño de todas las madrugadas? ¿Te has rasurado para que alguien encuentre allí la niña-mujer que, dicen, hay en toda mujer? Si es así, no te vi en otra vida, sino en otra muerte.
No dejas de sorprenderme con cada post.
Él se me queda perfectamente dibujado.
Amor y muerte, vida, placer...
¡Uf!, cuánta evocación.
Abrazo desnudo.
Entendéme... sí, ya sé que de rasuraste... fui a tu pasado y lo recordé todo, como cuando ves una cinta vieja que sabías que estaba en tu disco duro, pero en hibernación... lo cual comprueba que sí, fue en otra muerte.
Sí... en otra muerte... Eres mágico, Antonio.
morir con los ojos abiertos, perdidos, extasiados en el infinito...con la sensación de las sábanas aún calientes y tu aroma inundando el diminuto cuarto. Solamente dejar de ser a pesar del estar.
la muerte es una buena compañera para la vida
me hace recordar que tiene fin
y que da igual que disfrute o no
sí, es mejor esa lengua en el costado
Lo más cercano a la muerte son los huesos..........cuando termine de morirme los demás solo veran un esqueleto descalcificado....
los huesos son lo más erótico de la muerte
la muerte es dia a dia, quiza morimos un poco, al amar al cantar y al final del dia al descansar, y al dia siguiente comensar.
morimos en cada suspiro que nos provoca el ser amado.