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:: Phosphorus ::

7/10

Archivado en fetiches y demás • Fecha: 21-05-2006 00:47:36

Me encontraba aún un poco desorientada y desalentada tras mi cachorresca cita que había terminado en el eterno interrogante y en una tremenda trona. Su presencia fue un profundo alivio a mis pensamientos cursis y me puso mucho más sonriente. Esta vez no me quedaré callada -me dije-, no voy a ocultar que me ha dado ganas, unas ganas locas de tener sexo desaforado con un hombre que me mire con las mismas ganas. Acordamos, con las letritas que saltan de línea en línea en el rectángulo de la ventana del Messenger, vernos al siguiente día, temprano en la mañana.

Él es uno de aquellos seres que viven del mediodía a la madrugada, pero sé que tras oír el timbre de su teléfono y el timbre de mi voz ardiente de deseo, sacudirá las sábanas y se meterá a la ducha para estar todo limpiecito, tan limpio como le gusta ver a quien tenga a su lado.

Pasado ya el efecto psicotrópico, analizo y me justifico diciendo: si alcanzo un orgasmo –y logro darlo- significará que aún he logrado escapar de aquellas pegajosas y malignas redes que tiende la araña del amor que no logra ser saciado (como el de Pedro Páramo por Susana en mi novela favorita).

Le llamo para avisar que estoy esperándolo en la puerta de su casa. Él surge sin que me percate parado junto a mi ventana. Es un saludo corto, sin acercamientos… él, ¡siempre tan profesional! Enseguida sube al auto y comenta que “todavía huele a gato” y sin perder más tiempo pregunta a dónde vamos. Tras percatarse de que no tengo ni idea, me guía por las calles de La Mariscal hasta llegar a un parking público. Lo dejo estacionar…. ¡Soy tan camarona al volante! Salgo del patio de estacionamiento y descubro alucinada, frente a mí, un rosa y majestuoso hostal que ofrece confort y discreción.

De las manos de un recepcionista sonriente, y sin registro ni firma, recibimos las llaves, una toalla, dos jabones, un rollo de papel de baño y tres horas para usar el cuarto a cambio de $10. Él aún regatea preguntando si el precio baja si el tiempo es menos. Dejo que pague (no estoy para pagarle yo el hostalillo a nadie).

Con una tranquilidad de putita consagrada y luego de haberme oído nombrar como su novia ante el hombre del hostal (“mi novia y yo queremos una habitación, por un rato…) y de haber contenido un gesto y una carcajada, subo las escaleras y me instalo frente a la puerta con el número 23 y una muñequita rosa. Él abre y con toda parsimonia me pide que escoja una de las tres camas y empieza a descargar lo que va a estorbar: mochila, gafas, iPod, billetera, llaves, celular, correa… Pero Phos ha sido más rápida y ya le lleva ventaja con lo de los zapatos.

Hoy estoy llena de rabia y deseo cierta violencia. Tras besos de calentamiento, empiezo a desnudarme a horcajadas sobre él. Nos revolcamos sobre la cama y mi jean sale tras un tirón. Me debo ver graciosa con mi calzoncito de encaje blanco y mis medias de seda color vino que solo llegan hasta la rodilla, auténticas de aquellas que se usaban con faldas escocesas en los noventa. Pero él vuelve a cubrir mi rodilla y la acaricia.

De regreso sobre su espalda y ya con mucho menos ropa que antes, se centra en mis pezones (sabe que me gusta que los mordisqueen, aunque lleva algo de prudencia para no cortarlos esta vez con su diente medio roto). Cierro los ojos y me excito recordando los ojos de cachorro y esa primera noche en que sus labios osados llegaron hasta mi pecho. Me restriego en busca de la verga que añoro y no la encuentro (es tan pequeña la diferencia, pero, sin duda, cada pene es un universo de representaciones). Un tirón fuerte a mi tanguita de encaje y su voz –“mueve la pierna… o quieres que lo rompa”- me devuelven al entorno real y me prometo a mí misma no volver a recordarlo.

Su lengua en mi clítoris, mis manos aferradas al espaldar de la cama, sus ojos auscultadores de reacción. Gozo. Sus manos sostienen mis nalgas y luego las impulsan para obligarme a cambiar de situación, a entregarle mi vulva jugosa y mi culito deseante y recibir sus piernas junto a mis orejas, su pene al alcance de mis labios y sus bolas listas para ser tocadas y succionadas, su culito expuesto. Me entretengo un poco en la punta, quisiera morder y arrancar –pero me contengo-; luego deslizo mi lengua y chupo su piel en la base; lamo y lo recorro para atrás con el fin premeditado de humedecerlo. Pero me detengo y mis dedos estrujan sus muslos en lugar de ser usados con fines más… penetrantes.

Me da un par de nalgadas que dejan un eco carnal en el ambiente. Necesito más violencia, pero no me animo a pedirla –aunque sé que sería concedida- porque se quebraría en mil pedazos la sumisión.

Siento ganas de llorar al mismo tiempo que su saliva preparando mi culito y sus dedos en ambos lados de mi genitalidad y alrededores. Sacudo la cabeza y me concentro en visualizar mi propio organismo hurgado con deleite. De un empujoncito me desliza y cabalgo con su verga explorando mis intestinos sin aprietos mientras veo a Micky Mouse sonriendo desde la puerta y sosteniendo su cola como si sostuviera un “pequepene” ideal para pequeños espacios. Es el sexo anal en el que ahora me aplico con delicia mientras toco mi clítoris con la mano.

Quiere que se la chupe después de estar detrás en mí y lo hago. No sé por qué atolondramiento, me resulta inmanejable el movimiento deslizante y solo aprovecho para intentar un frontal hasta la garganta que me deje devorarlo completo con todo el material disponible. Me empuja a la cama, coloca mis piernas en sus hombros, se acopla un rato adelante y luego regresa a mi culito y me eleva. Me masturbo mientras el me folla por detrás…. Me retira de su contacto y me anuncia que quiere verme hacerlo, verme pajearme como toda la onanista que es Phos. Lo complazco y me masturbo concentrada en mi propio cuerpo casi hasta el orgasmo a tres dedos cuando siento que su mano también se escurre en el juego y con la maestría de esa mano que una vez oí decir que era lo que en serio se extrañaba en él (y tienen razón), me presiona…. Dos, tres, cuatro dedos en mi interior… ya todos sus dedos en mi interior y yo me estimulo el clítoris y empiezo a sentir que se acumula líquido en algún rincón de mis cavernas secretas y me aguanto para soltarlo por chispitas y prolongar así el orgasmo que me ha costado. Lo consigo con éxito y abro los ojos para ver si algo ha cambiado la situación (ah, phos esperanzada) pero es una verdad inconmovible… es otro el que me otorga el azul hoy… lo atraviesa una vena firme, gruesa, morada, al borde de la explosión y no endereza a lo Giger los oscuros callejones de la ciudad… pero anda.

Regresa a mi estrechez anal y juega un rato. Cada uno con su estilo, es ideal para suministrar placer por ese lado. Cuando está pronto a acabar me pide permiso para regar su leche en mi interior o, si es posible, en mi boca. Me lo trago con ganas y sin mucho esperar siento sus gemidos, levanta sus caderas y –no podía ser de otra manera- murmura “ah, ah, oh my God”. Un chorro corto pero firme se estrella contra el fondo de mi garganta. Lo suelto un poco y devuelvo su semen a mi boca en una pequeña arcada defensiva. Lo veo caer desde mi boca hasta su vientre y lo recojo con mi lengua… lo arrastro hasta su pecho y me separo de su cuerpo para darle de beber en un beso mientras una gotita de su líquido viscoso pende de mi labio. Él me esquiva y me acusa de cortanotas por hacerle eso a un asquiento, baja mi evaluación a solo un 7/10.

Ok, 7/10, muy profesional, no vuelve a besarme mientras nos bañamos por más que le muestro mi lengua limpia. Se viste y recoge las cosas inútiles de la mesa y termina calzando sus gafas sobre la nariz y sus audífonos en las orejas. Salimos como si acabáramos de tomarnos un café y hablar de alta tecnología cibernética. El recepcionista abre la puerta y nos sonríe con complicidad mucho menos indiferente que la que 7/10 y yo traemos.

Conclusión: aún solo es un 30% de mi potencial el que he perdido en las redes del amor. Hay que trabajar para recuperarlo.

Escrito por Julia
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Comentarios


Si a alguno de ustedes les sale un aviso de que el comentario está "en aprobación", vuelvan a mandarlo e insisitan e insistan hasta que se publique. Hay un problema en el administrador.

(que comentario pendejo, pero es un aviso porque ya me han preguntado enojados por qué no los apruebo... yo siempre apruebo)

Con una lamida 10.

Phos.


Comentario de Phos en administración el el 05/21 a las 00:52

Me quedo con la conclusión. Me hiciste recordar que algo bueno del sexo oral es que a la vulva no le molesta que uno esté con aliento a whisky. Te dejo entonces el besito de las buenas noches... entre tus piernas.
nef


Comentario de nef el el 05/21 a las 07:20

Nadie debe rechazar besar una lengua, por muy sucia que esté.


Comentario de Josean el el 05/21 a las 10:05

nef... te estaba extrañando. Besito recibido, con aliento a whisky. (Y, como comentario entre paréntesis, ni a ella ni a mí nos ha disgustado nunca el aliento a whisky)

Josean... yo digo lo mismo, en todo. El asco merma las posibliaes del placer.

Con la boca viscosa,

Phos


Comentario de Phosphorus el el 05/21 a las 23:50

El sábado estuve en el Flamingo desde las 12:30 hasta las 18:00, lo único que te puedo decir que lo que me une a mi "gatin" es el amor porque salí exhausta de tanto sexo, me duelen los senos, el domingo no podia ni usar sostén y no se diga el coño, me quedé como tres horas sin poder orinar. Soy una guarra pero qué sería de la vida sin sexo durante largas horas, luego de aquello ya no me hizo falta; sin embargo, con todo y dolor corporal y sin ganas de nada más lo único que queda es el amor...(además de guarra soy una cursi) amor por mi "gatin".


Comentario de PAODARK el el 05/22 a las 11:36

Y yo aquí trabajando todito el día!! jeje... bueno, mi guarreta dark, entre guarretas nos entendemos... y ahí te dejo la confesión del caso. Yo prefiero 10 millones de veces estar cachorriando sin sexo que en ese hostal en mañana de orgasmos. Pero, jodida es la vida, cholita... aquí seguimos desayunando sin haber dormido.

Phos.


Comentario de Phos en el Diario el el 05/22 a las 12:45

7/10 que gran titulo mi querida Phos....realmente no terminas de sorprenderme....bueno quienquiere sorprenderse solo fisgonear un poco, voyeuristamente recorrer las mismas direcciones, posiciones y situaciones...tengo que escribir para sacarme el muerto, por estos dias la misma historia se cruzo por mi vereda, la perseguí, la acose, le reenviee el mensaje que a su vez conteste..."chica busca chico".....pero a mi no me dieron jabon..jajaa....tenemos que tomar algo.....jaja


Comentario de pablonn69 el el 05/23 a las 12:38

Ay, Phos!!!! Que Hot tu relato....Yo pense que ahora no se podia chupar semen por esto del HIV....Pero veo que te relamiste..Y eso de "devolverselo"...Que genia!!!!!

Besos Pijos

Gontxu


Comentario de Gontxu el el 05/24 a las 23:14

el HIV? chiii... no le he pensado, soy una comedora compulsiva sde secreciones... jaja... pero me hice un examen hace 4 años y nada que ver... negativo en todo. Pero como ya ha pasado algún tiempo, boy a reptir los dos litros de sangre para pruebas... iiiii... me dan miedo las agujas...


y vos, Pablin, asomaraste...


Comentario de Phos el el 05/24 a las 23:56

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