Phos se siente vulnerada, débil, indefensa ante el ataque… ¿Pero qué ataque desea evitar? ¿A cuál le temes, Phos, pequeña, a cuál le huyes?
Phos, temblorosa, anuncia que sí. Era el sí de muerte que imaginaba y que hoy es un sí dador de vida, de ilusión, de fiesta. Luego, se mira en el espejo y encuentra en sus labios, en sus ojos de agua un brillo especial, de ausencia y de recuerdo, de un amor reposado que no logra dominar y la arrastra en un abismo que parece ya no tener más fondo. Ese abismo que su respiración de gloria y sus carcajadas habían marcado.
Es una sensación extraña: su corazón ha sido desflorado…
Phos no es una flor.
Phos es un jardín.
Antes hubiese creído que ya no tengo motivos para ingresar a este blog, sin embargo noto con no poca sorpresa que hay algo más que me ata aquí aparte del vouyerismo inicial. "Il y a une fleur... je crois qu'elle m'a apprivoisé...".
Creo que vamos a tener que reconsiderar el tema de hablar en persona.
desflorada!!...que fea palabra nunca me gusto....debe ser porque nunca me gustaron las plantas.....
Las flores, las flores... hay que romperlas un día antes de que se marchiten... auqnue a veces parcen estar hechas de cera.
y nef... ya sabes dónde estoy.
lamidita
phos.