Lo necesitamos todos, los viejitos y todos, talibán. Porque soñar y divagar es la base de vivir, de sobrevivir en medio del espanto de la vida. A mí -he de serle sincera- me sería imposible poder vivir sin sentir el deseo, el propio y el de otro, de otros, de muchos... el mirarme y ver también para sentir la vitalidad más allá de los esquemas, de los parámetros de aquello de lo que mi madre se sentiría orgullosa si alguna vez me vería aplicarlo: de lo políticamente correcto.
Pero mi madre se la pasa rezando rosarios para que la pequeña Phos deje de lado sus Convers blancos cuando se ponga pantalón de gabardina, o espere por norma dos meses antes de aceptar como enamorado a cualquier hombre y busque un buen partido, con futuro, de buena familia y con éxito financiero... pero no, yo no soy ni mucho menos aquello con que mi madre sueña... pobrecita...
Pero no importa eso, eso no importa... importa sentir en cada palabra la vibración sutil que todas las palabras apasionadas nos dejan en los labios sin diferenciar el tipo de fonemas que usemos. Sentir, ese pudor que lo obliga a pedirme que me despida de las letras que ya son mías, de miles, de todos... flotan quizá perdidas entre unos y ceros en la maraña de las cosas complicadas de la alta tecnología. El sexo, señor talibán, no sería posible sin unos y ceros, sin diferencias, sin enredos que se complementan. Creo que divago, creo que divago solo un poco demasiado.
De: "Ella y su orgía"
Asunto: Y los sueños, sueños son
Para: phosphorus@mixmail.com <phosphorus@mixmail.com>
Fecha: Viernes, 24 Noviembre 2006 17:24:15 +100
Hola, Phos:
En tu casa no puedo comentar, y no me resistía a decirte que divagar se te
da bien, y soñar mejor, y que como decía el poeta, "que toda la vida es
sueño, y los sueños, sueños son".
Besos orgiásticos.